Las galletas de la suerte
Hace unos días mientras cenaba con unos amigos en un restaurante chino, me quede sorprendida cuándo al final de la velada, recibimos cada uno de nosotros, una de las famosas galletitas de la suerte. De pronto pensé, Esto parece sacado de una película de Hollywood!
Os parecerá increíble, pero al romper la galleta salió un pequeño papel con una combinación de números,… ¿Sorprendente verdad? Pues bien, la cosa no acabó ahí, uno de mis amigos comentó que no creía en estas cosas y que no quería abrir la galleta, que le daba mal rollo o que incluso podría condicionarle. Todos e incluso el atento camarero que nos había atendido, le animamos a que la abriera. En su nota decía: se te auguran cambios en lo laboral. Mi amigo, con una mueca un tanto desconfiada comento que esto no era más que tonterías y que no creía en nada de eso.
Bien, pues con la combinación realicé un Gordo de la primitiva que me ha reportado unos 20 euros y lo más sorprendente es que mi amigo incrédulo con éstas cosas, ha recibido un buen ascenso, que con éstos tiempos de crisis parece inaudito.
Al ver que las predicciones se habían cumplido, me dispuse a averiguar un poquito más acerca de éstas famosas galletas. Parece ser que no son originarias de china, aunque no esta demasiado claro quien fue su creador, se le otorga el mérito a un panadero y restaurador cantonés llamado David Jung, que vivía en Los Angeles y que comenzó su fabricación en 1920. en el barrio Chino de San Francisco. Dicen que las costumbre se inspiró en una ancestral costumbre del ejército Imperial de China, del siglo XIII, cuando los soldados escondían en masitas mensajes escritos en papel de arroz, para coordinar la defensa contra la invasión de los mongoles. Otros atribuyen el mérito a un diseñador japonés, Makoto Hagiwara en 1915.
Se dice que inicialmente las galletitas de la fortuna contenían mensajes de pasajes de la Biblia o citas de Confucio. No fue hasta los 50 cuándo el tono cambió para convertirse en algo más predictivo.
No esta claro si las galletitas atrajeron la suerte o fuimos nosotros que creímos en que nuestra predicción se podría cumplir, pero ya estoy desando volver al restaurante dónde las vi por primera vez y probar suerte de nuevo.
Suerte!
Haz tu

